Dr. Manuel Viturro de la Torre 


EXCMO. EMBAJADOR DEL REINO DE ESPAÑA 

Excmo. Sr. Ministro de Justicia y Derechos Humanos Dr. Juan Antonio Chain Lupo, Excmo. Sr. Fiscal General de la República, Dr. Oscar Crespo Solíz, Excmos. Srs. Consejeros de la Judicatura, Excmos. Srs. Ministros de la Corte Suprema de Justicia,llmo. Sr. Angel Novoa Fernández, Magistrado de la Audiencia Nacional y Director del Proyecto de Apoyo al Poder Judicial de Bolivia, Distinguidas autoridades nacionales, departamentales y representantes institucionales de Santa Cruz, Sr. Director del Centro, Don José Piqueras Bouillón.

Quisiera que mis palabras fuesen capaces de expresar la enorme satisfacción que siento al encontrarme en este Centro nuevamente con todos ustedes y de compartir estos momentos de solemnidad, y al propio tiempo de alegría. De solemnidad, por cuanto el nacimiento de una Institución como la Escuela de Fiscales encierra en su propia filosofía nada más y nada menos que un refuerzo en la garantía y salvaguarda de las libertades, derechos y deberes constitucionales. De alegría, al ver que la creación de ésta importante institución ha tenido nuevamente lugar dentro de un marco de cooperación entre dos países hermanos, que han sabido retomar y acrecentar los fuertes vínculos que la propia historia ha creado entre nosotros.

Es en esta ocasión el Convenio Marco suscrito el pasado 5 de octubre entre la Fiscalía General de la República de Bolivia, el Consejo General del Poder Judicial y Fiscalía General de Estado de España con la participación de la Agencia Española de Cooperación Internacional, el instrumento normativo dentro del cual se han desarrollado los trabajos que han conducido a la creación de la Escuela de Fiscales como se llama en mi país, o Instituto de Capacitación del Ministerio Público, como ha sido denominado en Bolivia. Quiero en este sentido hacer un reconocimiento especial a la labor del Dr. Oscar Crespo Soliz, quien como máximo responsable de la Fiscalía General de la República ha depositado entera confianza en el acierto de este Proyecto y, en todo momento, ha prestado la máxima colaboración para que el mismo fuese una realidad como la que hoy se presenta ante este cualificado foro al que tengo honor de dirigirme.

He tenido ocasión de leer el ejemplar de Reglamento de la Escuela de Fiscales y poder comprobar personalmente el gran trabajo realizado por los técnicos que al mismo han dado vida. En efecto, y sin necesidad de ser reiterativos con una reseña de los preceptos contenidos en el mismo, creo poder afirmar sin temor a equivocarme que la principal virtud de este texto viene dada en la instauración de una filosofía que se encierra en dos pautas fundamentales:

1.        La creación de un mecanismo de transparencia y objetivi­dad en los mecanismos para la selección de los futuros miembros de la Carrera Fiscal.

2.        La enorme mejora que va a suponer en la capacitación no sólo técnica, sino y también ética de los beneficiarios de los programas del Centro.

En un mundo globalizado como el actual, los diferentes países han de ir adoptando, dentro de un sistema democrático, fórmulas comunes de funcionamiento en diferentes áreas, dentro de las cuales adquiere especial relevancia el sistema de administración de justicia. Es así que en las democracias más consolidadas el principal resorte del respeto hacia las libertades ciudadanas viene dado por la existencia de una justicia independiente, responsable, eficaz y eficiente, capaz de dar respuesta con "profesionales pre­parados" a las legítimas expectativas de aquellos que demandan la actuación, por motivos personales, sociales o económicos, de los Tribunales de justicia. Uno de los mejores medios para el logro de este objetivo creemos viene dado por compartir las experiencias que en este sector los diferentes países han tenido, creando mecanismos de debate y aportación de ideas plurales y solidarios.

No quisiera incidir más en la exposición de aspectos técnicos, en lo que ocasión tendrán ustedes de entrar; y sí me gustaría relatarles de forma breve lo que ha sido la vida del Proyecto de Apoyo al Poder Judicial de Bolivia desde sus inicios.

Bolivia ha supuesto dentro de los múltiples Proyectos que la AECI viene desarrollando, una experiencia piloto que en mi país ha tenido una gran y buena repercusión. El éxito del mismo pudiera sintetizarse desde una doble perspectiva, una interna o española y otra de carácter nacional o boliviana.

En lo que a la primera se refiere les diré que desde los inicios de esta cooperación, en septiembre de 1998, se ha producido un excelente clima de entendimiento entre todos los representantes directos de las instituciones implicadas, el Dr. Francesc de Paula Caminal como Vocal del Consejo General del Poder Judicial, el Dr. Joaquín Tres Viladomat como Coordinador General de la Coope­ración y la Embajada de España, que han comprendido desde el primer momento el Proyecto que la cooperación judicial consti­tuye una de las nuevas y mejores fórmulas de ayuda al desarrollo en la que España, dentro de la Comunidad Latinoaméricana, debe estar necesariamente presente, aportando la experiencia que nuestro país ha tenido, en un excelente proceso de transición democrática, y que hoy nos permite no sólo vivir en un clima de armonía entre la inmensa mayoría del pueblo español, sino también tener con­fianza, aún con sus carencias, en nuestro sistema judicial. Este Proyecto no sólo nos ha permitido conocernos, sino también ha hecho nacer una amistad personal que a buen seguro se va a perpetuar a lo largo de nuestras vidas.

La segunda perspectiva que a mi juicio debe resaltarse es la acogida que ustedes, representantes del Poder Judicial de Bolivia, nos han brindado. Varias han sido las ocasiones en las que hemos compartido no sólo experiencias de trabajo, sino momentos de distensión y mutuo conocimiento que creo han generado igual­mente lazos de amistad y aprecio recíproco. Así, desde aquí a todos les brindo la colaboración de la Embajada de España en todo aquello que mi país pudiese ser de utilidad, y al propio tiempo deseo que este Proyecto de Apoyo al Poder Judicial tenga larga vida y excelentes resultados.

Muchas gracias.

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